miércoles, 3 de octubre de 2012

El bonsai


Niño y Bonsai        

No te hagas hombre, espera, mi pequeño,
mantén los formularios de la infancia;
tú, mi bonsai, dulzura y elegancia;
frente a la realidad, arrullo y sueño.

Con la mente y la mano te diseño,
menguo tus alas, marco tu distancia,
y sólo ensancho la perseverancia
de prolongar tu espíritu abrileño.

Árbol tú, reducido en estatura,
hombre sin sazonar, aún miniatura,
que en tal estado mantener quisiera.

A ti, bonsai, recorto. A ti, chiquillo,
dejaré en libertad, pero a tu ovillo
pondrá la Parca un día su tijera.

Los Angeles, 5 de junio de 2007 

Soneto Nº 1704 de Francisco Alvarez Hidalgo
Mi bonsai se llama Cibeles 

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